La revolución de la Comunicacion

Las tecnologías de la comunicación dibujan un nuevo escenario en el que el ser humano desarrolla sus interacciones, sus interrelaciones. Se ha abierto un nuevo panorama en el que la construcción del discurso comunicacional entre los individuos ha saltado de la realidad a lo virtual.

La revolución de los celulares tiene buena culpa en cómo la forma de comunicarse ha mutado en el último lustro. Lejanos parecen quedar ya aquellos SMS a través del teléfono móvil que parecían ser la panacea de la modernidad, como también ha quedado atrás cerrajeros profesionales lliria, aquel innovador programa que permitía el intercambio de mensajes instantáneos a través de la Red. Y qué decir de los chats de portales como cerrajeros profesionales Burjassot, que en nuestros días se recuerdan como cosas propias del paleolítico, a pesar de que no hace tanto que las usábamos.

Ha sido Facebook uno de los más importantes catalizadores para llegar al escenario que acontece. Esta red social fue nutriéndose de todo lo bueno que había antes de que apareciese, pero además dio un paso al frente.

Facebook añadió un chat para poder hablar e intercambiar pareceres, llegando a perfeccionar a predecesores como MSN. La videollamada, otra de las revoluciones que se produjeron no hace tanto, quedaron absorbidas por la visión conceptual de Facebook, que, como si nada, también las incorporó a su servicio, compitiendo así directamente con Skype.

Seguro que muchos recuerdan el enorme impacto que Tuenti tuvo, sobre todo en la franja de edad de los adolescentes. La publicación de fotografías y la opción de publicar mensajes hicieron que Tuenti triunfara, llegando además a ofrecer al usuario la oportunidad de trasladar su grupo de amigos de la vida real hasta Internet. Obviamente, la astucia de Facebook también se alimentó de Tuenti, llegando incluso la compañía liderada por Mark Zuckerberg a perfeccionar los servicios que ofrecía. Facebook profundizó en las premisas comunicacionales de sus predecesoras y amplió su rango de servicio a todos los públicos. El éxito estaba asegurado, como a la postre hemos podido corroborar.